Con el agua al cuello

Con el alma al cuello anduve mucho tiempo
en la cuerda floja
buscando el equilibrio de un trapecista
descifrando en el mapa de otros cuerpos
las huellas borrosas de mi propia historia.
Con el alma al vuelo
busqué la compañía de los espejos
el agua tibia que me saciara
de una sed antigua de querencias y deseos.
Superviviente de algún naufragio
no opté por la fuga ni el suicidio
dejé pasar las hojas del calendario
sanando heridas, corazón en mano.
Me mueve la fe de que estoy viva
llego a fin de mes sin red y con tropiezos
los tigres me saludan y me he hecho amiga
de las magas y los titiriteros.
Aunque la vida me ha dado algún zarpazo
esquivo el látigo de los malos momentos
y doy volteretas sobre la lona
si las palabras acuden a mi encuentro.
Mi vicio es escribir a ras de suelo.

 

Gloria Bosch, poeta, recitadora y componente del grupo Veus de dones