Dice Empar Pineda que con algunas mujeres puedes caminar 3km, con otras 20 y con otras 100 pero que debemos ir juntas.

Si las mujeres no entendemos que efectivamente tenemos que hacer un pacto de mínimos y sumar voces, fuerzas y esfuerzos y caminar juntas, no tenemos futuro.

Con la primera legislatura de José Luis Rodriguez Zapatero me pareció que podíamos acariciar ese sueño de que finalmente entrábamos en el siglo de las mujeres.

Eso no significaba nada más y nada menos que íbamos a gestionar el espacio público, los espacios de poder, los espacios de decisión en igualdad de oportunidades, de visibilización, de reconocimiento, de complicidad, de cooperación… que las mujeres íbamos a estar donde los varones por el simple hecho de ser mujeres. Iguales a ellos por el simple hecho de ser varones.

La última legislatura ha supuesto la historia de un tremendo desencanto. El sumidero patriarcal se ha tragado todas las expectativas y además de la manera más tradicional, echando mano de su estilo más genuino… compañeras, llegados los momentos serios… a la retaguardia… salvadOs todOs, estaréis salvadAs… y los milenios pasan y las grandes mujeres detras de los grandes hombres se suceden. Visibilizadas pero… detrás.

A la derecha no se le puede pedir otra cosa salvo que tenga a bien denominar a sus mujeres “no cuota” como “replicantes”, de segunda, pero replicantes… la noche que Rajoy se proclama vencedor en las elecciones, la “replicante” Cospedal para quien hasta entonces Mariano Rajoy era Mariano Rajoy, se refiere a él como DON Mariano Rajoy. Rajoy nunca le hubiera regalado un DOÑA a María Dolores.

A la izquierda… a la izquierda sólo le encuentro sustancialmente diferencia en el discurso pero no he visto partido alguno que vaya más allá en su feminismo de lo pueda despachar en su teoría programática en varios puntos para ser peleado por las mujeres… Ni presencias. Si hay presencias… siempre detrás de… Si hay presencias coyunturalmente no rentables, fuera de…

No hay nada más desilusionante que esperar que los “míos” me “nombren” más allá de dos fechas emblemáticas, más allá de foros específicos cual hombres-florero…

Pensemos en el terrorismo machista. Violencia de hombres sobre mujeres donde sólo se concentran, gritan, reivindican, salvo igualitarias y escasas excepciones, mujeres. Pensemos en la corresponsabilidad, esa bonita utopía.

15M? Otra democracia? Una democracia real? Reclamando representatividad? Y dónde les han quedado las mujeres a esta democracia real, a los nuevos Rousseau reclamando nuevamente una ciudadanía genérica en la que sin ser nombradas tengamos que sentirnos representadas?

Tras la debacle electoral la izquierda se replantea maneras de funcionar pero sigo sin ver maneras “inclusivas” de funcionar… Nadie me / nos representa. Estoy indignada, harta. Indignadamente harta

Las mujeres tenemos que reflexionar sobre los logros y la solidez de esos logros administrados por los varones.
Debemos caminar juntas y los varones que deseen caminar 3, 20 ó 100 kms en la misma dirección, que nos sigan.

La revolución será feminista o no será… el que quiera que se apunte… nosotras hemos de empezar juntas a caminar sin esperar a que se lo crean. Llevamos toda una historia haciéndolo.
Somos nosotras las que tenemos que creernoslo. Crear resistencias por acción y / o por omisión.

¡Basta ya! No somos la mitad del cielo ni la mitad de la tierra. Como ellos ¡¡¡somos!!!

#FeminismorealYA