SÓLO SE ME OCURRE DARTE LAS GRACIAS
Mª José, cuando
exponías tus ideas en los cursos de formación del profesorado, hablabas de
educar para conseguir mejores “personas”, y hablabas de que para ello no
podíamos seguir en estos esquemas estereotipados del patriarcado. Hablabas
de evolución, de cambios, de movimiento, de esperanza, de ánimo para la
labor docente…hablabas de ti y, sobre todo, hablabas de tu alumnado.
Eras una buena persona, que afrontaste obstáculos con entereza, que
trabajaste contra viento y marea por una educación en igualdad, que
escribiste para que pudiéramos aprender de tu experiencia, que compartiste
materiales e ideas.
Mª José, has sido una maestra para muchas de nosotras, una persona a la que
escuchar y seguir, un referente en la difícil tarea de introducir la
coeducación en el sistema educativo.
Y te nos vas ahora, ahora que ya tenemos una Ley Integral contra la
Violencia de Género pero que todavía hay tanto por hacer y era tan
importante seguir escuchándote. Eso sí, nos dejas tus escritos.
Todo profesional de la enseñanza que quiera, realmente, una educación más
justa debe leer tus escritos, Mª José. Todas las alumnas de nuestro país
deberían acceder a tu “Guía para chicas”, la misma guía que te supuso la
persecución de iglesia y derechona, la guía que dice a las chicas cómo
enfrentarse a la violencia contra ellas, que da ideas a los chicos de cómo
comportarse de manera igualitaria en sus relaciones sexuales, que visibiliza
la homosexualidad, que aporta ideas para una sexualidad libre y rica.
No podemos decir que te vas con las manos vacías, Mª José. Te vas dejándonos
una herencia muy grande y un compromiso de vida; te vas sabiendo que muchas
mujeres seguiremos en tu misma lucha, que la hemos leído y la hemos
comprendido.
Gracias, Mª José, te agradecemos de veras todos tus esfuerzos, todos tus
estudios, todos tus trabajos. Lo que tú hiciste nos sirve de camino para
seguir nosotras. Seguirás estando viva porque la educación en igualdad te
necesita y no podemos, ni queremos, trabajar sin ti. Gracias, Mª José, por
tu generosidad, por tu tiempo con nosotras, por tus charlas, por tus horas
libres paseando y hablando. Gracias, Mª José, ha sido un honor conocerte y
tratarte. Nos vemos.
Marian Moreno
Llaneza, en nombre de Ciudad de Mujeres