> Feminismos > Cuarenta años del grito desesperado de Valérie Solanas SCUM

Cuarenta años del grito desesperado de Valérie Solanas SCUM

Viernes 19 de diciembre de 2008, por Silvia Cuevas-Morales

Descargar en formato PDF convertir a PDF  Versión para imprimir de este documento Versión imprimir


Artículo publicado con el consentimiento de su autora


Como dice Elvira Siurana, editora de Kira Edit y Vindicación Feminista, “nunca debió pensar Valérie Solanas que su provocador manifiesto se convertiría en un clásico del feminismo internacional” [1]. Han pasado cuarenta años desde su primera edición y veinte desde la muerte de su autora, pero su grito aún sigue inquietando y reproduciéndose en diversos idiomas y en diversos formatos, desde copias piratas a diversas versiones en la red.

Valérie Solanas escribió el texto en 1967 y en 1968, mismo año en que disparó a Andy Warhol, su manifiesto fue publicado por Olympia Press. Pasarían 10 años hasta que en 1977 se publicara su primera edición en castellano en España, traducido por la poeta Ana Becciu y editado por Ediciones de Feminismo, precursora de Vindicación Feminista. Tras muchas conversaciones con la autora, Solanas autorizó su publicación en castellano.

En su momento la obra obtuvo irritadas críticas de comentaristas patrios, entre ellos la de Francisco Umbral, comentarios irritados que incluso hoy abundan en la red. Pero a pesar de que algunos desprecian esta pequeña obra y simplemente tachan a su autora de “loca extremista”, Valérie Solanas ha sabido llegar al corazón de muchas feministas radicales. Como bien lo explica Vivian Gornik en su introducción a la segunda edición norteamericana de SCUM:

“El SCUM Manifiesto es la voz de una criatura, de una criatura del mundo occidental, una criatura de nuestra época, perdida y herida. Voz salvaje y desalentadoramente glacial, cruel, sin indulgencia para con el mundo.... una voz situada más allá de la razón, más allá de la decencia burguesa. (.....) Desde este estado de ánimo, Solanas revela los auténticos sentimientos de la feminista, su quintaesencia; y tales sentimientos están regidos por una rabia atroz. (....) Una rabia que no todas las mujeres se han atrevido a descubrir en su interior, a aprender y a aceptar.” [2]

Tal vez el éxito de esta pequeña obra se deba a que “muchas mujeres a lo ancho del mundo comprendemos muy bien la desesperación y rabia que inspiraron a Valérie Solanas. Probablemente muchas sentimos esa sed de venganza - que la cordura mantiene a nivel de fantasía - y que causa esa hilaridad liberadora que ha convertido el SCUM en un libro tan popular en los ambientes feministas.” [3]

Avita Ronell, catedrática de la Universidad de Nueva York, aporta esta crítica:

“El Manifiesto Scum fue considerado como uno de los tratados más escandalosos, violentos y enloquecidos cuando apareció por primera vez en 1968. (....) Pero es imposible menospreciar, a pesar de toda su mordacidad, el manifiesto como si se tratase sencillamente de las palabras de una lesbiana lunática. De hecho, la obra posee una indisputable presciencia, no sólo como un análisis feminista radical sumamente avanzado a su tiempo... prediciendo la inseminación artificial, los cajeros automáticos, una revolución feminista en contra de la sub-representación en las artes... pero también un maravilloso testamento de la ira de una mujer que ha sido abusada y marginada.” [4]

Se ha escrito mucho sobre el Manifiesto Scum y tal vez una de las claves para comprender el desgarro que sentía su autora es necesario adentrarnos en su vida.

¿Quién era Valérie Solanas?

Según varias biografías [5] sabemos que Valérie Jean Solanas nació un 9 de abril de 1936 en Ventor, Nueva Jersey. Hija de Louis y Dorothy Bondo Solanas. Durante su infancia fue víctima de abusos sexuales paternos. En el año 1940 sus padres se divorciaron y Valérie se mudó a Washington junto a su madre, que en 1949 contrajo segundas nupcias con Red Moran.

Según algunas biografías, Valérie era testaruda y rebelde y se negaba a asistir a sus clases en una escuela secundaria católica. Para obligarla a asistir su abuelo le daba azotes.

A la edad de 15 años Valérie se encontró completamente sola y en la calle. Comenzó a salir con un marinero y, según algunas fuentes, quedó embarazada y tuvo un hijo llamado David que dio en adopción. Gracias a su tesón logró graduarse y terminar los estudios de secundaria en 1954. Tras graduarse asistió a la Universidad de Maryland donde demostró ser un buena estudiante. Para pagarse sus gastos trabajó en el laboratorio de animales del departamento de psicología y colaboró con un periódico estudiantil en el que publicaba una columna donde argüía que las mujeres podían procrearse sin la ayuda de los hombres y que deberían hacerlo.

Tras licenciarse estuvo a punto de completar un año de trabajo de postgrado en psicología en la Universidad de Minnesota pero abandonó los estudios para viajar por el país; mendigando y prostituyéndose para mantenerse hasta recalar en la legendaria Greenwich Village en 1966. Fue allí donde escribió su primera obra de teatro “Up your ass” (Que te den por culo) que trata sobre una prostituta y mendiga que odia a los hombres. En una versión, la mujer asesina al hombre, en otra versión una madre estrangula a su hijo.

A comienzos de 1967 Solanas se acercó al estudio de Andy Warhol, The Factory (la fábrica), para ver las posibilidades de producir su obra y le entregó una copia del manuscrito. En ese mismo año Solanas escribió y editó su Manifiesto Scum. Mientras vendía copias xerografiadas de su Manifiesto por las calles conoció al editor francés Maurice Girodias de la Editorial Olympia Press. Girodias se especializaba en publicar obras de autores “malditos” como William Borrougs, Henry Miller y Jean Genet entre otros. El texto de Solanas le interesó y le pagó un adelanto para escribir una novela basada en su Manifiesto. Con ese dinero Solanas viajó a San Francisco.

En mayo de 1967, después de que Warhol hubiese regresado de un viaje a Francia e Inglaterra, Solanas le exigió que le devolviera su manuscrito. Warhol le dijo que lo había perdido. Aparentemente, Warhol nunca tuvo la intención de producir “Up your Ass” ni como obra teatral ni como película; el manuscrito sencillamente se perdió entre el montón de textos que recibía en su estudio. Solanas comenzó a telefonearle insistentemente, exigiendo que Warhol le pagara algo por su obra. En julio de 1967 éste le pagó 25 dólares por actuar en “I, a man” un largometraje que estaba produciendo con su socio Paul Morrissey y en el mismo año la volvió a contratar para que apareciera en “Bikeboy”, otra de sus películas. Warhol parecía contento con la actuación de Solanas y ella a su vez se sentía lo bastante satisfecha con su actuación como para invitar a su editor Girodias a ver la edición final de la película.

Tras sus intervenciones en ambas películas Valérie fue entrevistada por varios medios. En una de estas entrevistas Solanas habla sobre el contrato que había firmado con Girodias. Según Solanas, al firmar ese contrato había cedido todos los derechos sobre lo que escribiera en el futuro. En su mente, Warhol se había apropiado de su obra “Up your Ass”, y ahora pretendía que Girodias le robara toda su obra para su uso exclusivo sin pagarle un centavo a ella.

En la primavera de 1968, Solanas se acercó para pedirle dinero a Paul Krassner, editor de un periódico underground (The Realist), diciendo “quiero pegarle un tiro a Girodias”. El dinero le fue concedido y Valérie compró una pistola.

El 3 de junio de 1968 Solanas se dirigió al Hotel Chelsea donde Girodias se alojaba. Él no estaba y no iba a regresar hasta el cabo de unos días. Solanas esperó unas horas y luego se dirigió a La Fábrica a esperar a Warhol. Allí su socio, Paul Morrissey, le dijo que Warhol no estaba pero ella insistió y continuó esperándolo a pesar de que en varias ocasiones Morrissey insistiera en que se marchara ya que Warhol no vendría. Su paciente espera dio frutos pues dio con Warhol en el ascensor. Juntos se dirigieron a su oficina. Al verla Morrissey la amenazó duramente para que se largara pero Solanas no cejó en su empeño. Morrissey tuvo que salir de la oficina mientras Warhol atendía una llamada, momento en que Solanas le disparó tres tiros al artista. Falló los dos primeros tiros pero el tercero impactó en su pecho. Mientras Warhol se desangraba en el suelo, Solanas le disparó dos veces a Mario Amaya, un crítico que estaba esperando entrevistarse con Warhol. Éste se escapó y le tocó el turno a Fred Hughes, el representante de Warhol. Valérie le puso la pistola en la cabeza y disparó, pero ésta se encasquilló y no salió el tiro. En ese momento se abrieron las puertas del ascensor y el aterrado Fred le dijo que por qué no entraba en el ascensor y se largaba. Valérie aceptó su oferta.

Por la noche Solanas se entregó voluntariamente a un policía en Time Square y le comunicó que acaba de dispararle a Andy Warhol. Cuando la encerraron los periodistas la recibieron con muchísimas preguntas. Al preguntarle “¿por qué lo había hecho” ella replicó: “Tengo muchas razones. Leed mi Manifiesto y os dirá quién soy”.

En la vista judicial dijo que ella se representaría a sí misma y que no se arrepentía de nada. El juez ordenó que la trasladaran al Hospital Psiquiátrico de Bellevue bajo observación. El 13 de junio de 1968 Solanas tuvo su juicio y fue representada por una abogada feminista, Florynce Kennedy. A pesar de sus alegatos para que fuera puesta en libertad y no permaneciera encerrada, en contra de su voluntad, en un hospital psiquiátrico, el juez dictó que siguiera en Bellevue. A finales de junio Solanas fue acusada de intento de homicidio, asalto y tenencia ilícita de armas. Dos meses más tarde fue declarada inhabilitada legalmente y enviada el Hospital Ward Island.

Justo en este mismo periodo, la editorial Olympia Press publicó el Manifiesto Scum con comentarios de Maurice Girodias y Paul Krassner. Ninguna biografía menciona que su autora haya recibido ningún pago por la venta de la obra... La “paranoia” de Solanas tal vez era totalmente justificada...

En junio de 1969, tras declarase culpable, Valérie fue sentenciada a tres años de prisión, el año que pasó en el hospital psiquiátrico fue tenido en cuenta. Se ha sugerido que la negativa de Warhol a testificar sirvió para que tuviera una condena bastante breve.

En septiembre de 1971 Solanas salió en libertad pero fue arrestada nuevamente en noviembre por enviar cartas y hacer llamadas amenazantes a diversas personas, incluyendo a Warhol. Durante el año 1973 entró y salió de hospitales psiquiátricos y en 1975 pasó un periodo de ocho meses en el hospital South Florida.

A partir de esa fecha, Valérie concede algunas entrevistas pero no se vuelve a saber mucho de ella. Ediciones de Feminismo, la primera editorial española que publica su manifiesto en España rastrea su paradero hasta dar con ella para expresar su firme interés en publicar su obra en castellano. Tras muchas conversaciones Solanas accede. Según las compañeras que trabajaban en el colectivo Vindicación Feminista en esos años, la autora solía llamar y en ocasiones cambiaba la voz, haciéndose pasar por una amiga, o por su agente. No le interesaba cobrar derechos, lo más importante para ella era que dentro del colectivo hubiese lesbianas. En sus conversaciones siempre ocultó su paradero dando informaciones contradictorias con el fin de no ser localizada de nuevo.

El 26 de abril de 1988, Valérie Solanas fallece de bronconeumonía a la edad de tan sólo 52 años, sola y sin dinero en un asilo benéfico en San Francisco. Según diversas fuentes, era drogadicta y continuaba prostituyéndose para pagar su adicción. Su cuerpo fue enterrado en el cementerio de la Saint Mary’s Catholic Church, Virginia, EEUU.

Así acaba la vida de esta mujer que muchos han tachado, como a tantas mujeres visionarias, de “loca”. Es fácil anular con un simple adjetivo todo lo que expresa Solanas en su Manifiesto, pero ¿acaso los genios no han sido todos un poco “locos”? Solanas nos da su aportación sobre el abuso de un sexo sobre el otro y grita de rabia ante el orden patriarcal que nos asfixia a todas. A raíz del sufrimiento no es sorprendente que Solanas “enloqueciera”, pero ¿realmente estaba tan loca? ¿O sencillamente fue más valiente que muchas de nosotras y dijo lo que le salía del alma sin tapujos, sin censura, sin ser ideológicamente “correcta”? Por algo será que su texto sigue circulando 40 años desde su aparición.

Si quieres obtener tu copia revisada del Manifiesto SCUM, escribe a estas direcciones de correo electrónico:

vindicacionfeminista@yahoo.es

aconcaguapublishing@yahoo.com

Notas

[1] Segunda edición del Manifiesto Scum de Valérie Solanas. Madrid: Kira Edit, 2002.

[2] (2) Vivian Gornik, prólogo de la edición de SCUM, publicada por Olympia Press, Londres, 1971.

[3] Elvira Siurana, prólogo a la segunda edición del Manifiesto Scum, publicado por Kira Edit, Madrid, 2002.

[4] Avita Ronell, “Deviant Payback: The Aims of Valerie Solanas”, introducción a la edición del Manifiesto SCUM

[5] He traducido la información que existe en inglés en diversas páginas en internet. En especial una biografía detallada redactada por Freddie Baer que fue publicada por Womynkind Productions www.womynkind.org/valbio.htm . También existe una nota biográfica elaborada por Maggy Hendry y Jenny Uglow, publicada en Dictionary of Women’s Biography. 4ª Edición de Palgrave Macmillan, 2005.


Palabras clave


mieux vu avec Firefox