Martes 11 de septiembre de 2007, por
Artículo publicado con el consentimiento de su autora
El Congreso español rechazó en abril pasado la legalización de la prostitución y aprobó el dictamen final de la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer, que solicitó más recursos a la atención, protección e inserción social de las mujeres envueltas en redes de prostitución. Al mismo tiempo, recomendó campañas de sensibilización social que reduzcan la demanda y pidió a los medios de comunicación que, en función de sus códigos deontológicos, renuncien a la publicidad del comercio sexual y a los anuncios de contactos.
La conclusión a un largo debate fue clara y concisa: en España no se legalizará la prostitución porque no es posible separar el ejercicio de la ’profesión’ más antigua del mundo del tráfico y la explotación de seres humanos.
Esta fue la explicación preliminar de la comisión parlamentaria de Congreso y Senado que evaluó este asunto durante ocho meses. Con esta luz roja al comercio sexual se instó al gobierno a investigar económicamente a los locales en los que se ejerce la prostitución como clubes de alterne y bares de carretera, y a extremar la persecución del proxenetismo.
La diputada Lourdes Muñoz, del Partido Socialista Español (PSOE), informó que el texto exige ’soportes sociales’ que generen ’alternativas de vida’ para estas ’víctimas’, de modo que puedan ’salir’ de su situación marginal. Asimismo, propone la realización de ’campañas de sensibilización y educación’ en ’igualdad de género’ y para ’cambiar la percepción social’ del problema, cuya ’carne de cañón’, según la funcionaria socialista, son ’las mujeres pobres de los países más pobres’.
Desde el opositor Partido Popular (PP), la legisladora Susana Camarero precisó que para terminar con la prostitución es ’necesaria una prevención que pasa por la educación’ y por ’un cambio de valores’ en la sociedad.
Lidia Falcón O’Neill, abogada, fundadora de la Confederación de Organizaciones Feministas de España participó del debate y planteó algunas dudas: ’Si queremos distinguir entre las que dicen que lo han escogido voluntariamente y las que están forzadas, ¿cómo lo haremos? ¿De qué medios dispone el Estado para hacer una encuesta entre ellas? ¿Iremos a preguntarles una por una si realmente deseaban seguir semejante actividad? ¿Tendremos equipos suficientes de encuestadores y policías para que realicen esta tarea? ¿Y creeremos además que estas respuestas son fiables? ¿Cómo nos acercaremos a ellas cuando los chulos, los macarras y los proxenetas están vigilándolas continuamente? Cuando alguna diga que sí, que está allí por su propia voluntad, ¿podremos realmente creerla? ¿No estamos utilizando una gran hipocresía -y ésta, sí, realmente culpable- para abandonar a miles de mujeres en las manos de sus explotadores?’, confrontó Falcón O’Neill.
La letrada también puso sobre la mesa del debate la sexualidad de las prostitutas y su derecho a satisfacerla: ’¿Es que alguien puede pensar que después de prestar servicios sexuales durante todo el día a hombres de toda clase, condición, edad y físico puede esa mujer realizar su propia sexualidad con amor, con gratificación, con simpatía, por lo menos con comunicación humana? ¿O tenemos también un colectivo de personas completamente degradadas en lo más profundo de su ser? Porque cuando una mujer se prostituye o es prostituida, mejor dicho, no vende su cuerpo, vende su alma (...)me estoy refiriendo a su conciencia de persona, a su dignidad de ser humano, a lo más profundo que tiene un ser humano y que lo diferencia de los animales’, arremetió O’Neill.
En la vereda opuesta, Cristina Garaizábal, del colectivo de prostitutas Hetaira, lamentó las conclusiones del documento. ’No regular es dejar en la indefensión a las mujeres que ejercen la prostitución de forma voluntaria’, declaró. Garaizábal se mostró indignada porque no se estableció una diferencia entre prostitución forzada y voluntaria. ’Tratan a las mujeres como sujetos sin capacidad de decidir. Es penoso. Además, comparar esclavitud con prostitución voluntaria minimiza la situación en la que viven miles de mujeres que son forzadas a ejercerla’ afirmó.
En definitiva, el informe concluye que la prostitución y el tráfico de personas son fenómenos ligados y relacionados que no pueden separarse, aunque recuerda que el ejercicio de la prostitución no está prohibido en España pero sí lo está la trata de personas con fines de explotación sexual. Los trabajos de la comisión comenzaron en mayo de 2006, con la comparecencia de unos 80 expertos propuestos por los distintos grupos.
Prostíbulos en ascenso
En marzo de este año el diario El Mundo publicó que un millón y medio de hombres utilizan diariamente el servicio de prostitutas en el territorio español y la prostitución genera 20.000 millones de euros al año. A pesar de que estos servicios en parte son solicitados en la vía pública, la mayoría de ellos ocurren en los denominados ’clubes de alterne’.
Son lugares que cuentan con actividades todos los días de la semana −aunque son más populares los jueves, viernes, sábados y días festivos. Afirman que sólo venden copas, que los domingos cierra porque es un día en el que los clientes están con sus familias.
En otros países, la actividad de alterne hasta cotiza en bolsa. En Australia tienen su máximo exponente con Daily Planet- que curiosamente lleva el nombre de la redacción de Superman-, abierto en la década de los setenta y legalizado en los ochenta, que salió a bolsa en 2003. En su primer día las acciones del burdel duplicaron su precio. Con sede en Melbourne, contó en su debut bursátil con Heidi Fleiss, más conocida como la Madamme de Hollywood, sentenciada en 1997 a dos años de cárcel en Estados Unidos por lavado de dinero y evasión de impuestos. En el prostíbulo trabajan entre 100 y 150 mujeres.
Otra reconocida de este sector pero que sólo comercializa producciones de contenido sexual es Private. Cotiza en el Nasdaq estadounidense y sus contenidos pornográficos son calificados como hard. Para hacerse una idea, Playboy comparada con ésta, sería una publicación soft.
Private no produce los contenidos que vende, ya que esa era precisamente una de las trabas más importantes a la hora de salir a bolsa, por lo que compra los productos de contenido erótico -generalmente adquiridos en Brasil y en República Checa- y los comercializa en diferentes formatos. Fundada por ciudadanos suecos, la firma tiene establecida su base de operaciones en la población catalana de Sant Cugat del Vallés.
Mientras que en Australia, Alemania y Holanda legalizaron los negocios de prostitución, no ocurre lo mismo en el resto de Europa. En Suecia el año pasado se castigaron a doscientos clientes con multas por acudir a los servicios de prostitutas. En Madrid la campaña de la alcaldía que dirige Alberto Ruiz Gallardón, ’Porque tú pagas, existe la prostitución’ lleva a los y a las municipales a pedir los datos personales a los clientes en las llamadas calles del sexo.
En el país ibérico los datos son dispares y hay fuentes que estiman en 300.000 el número de prostitutas y otras que los elevan hasta las 600.000. Según la Guardia Civil, el 80% de las prostituidas en España trabajan en clubes de carretera, donde el 98% de ellas son extranjeras. Y al día se compran en España un millón de servicios sexuales.
Otro dato alarmante es que los españoles gastan unos 50 millones de euros al año en el pago servicios de sexo, según la Asociación Nacional de Empresarios de Alterne (Anela).
De acuerdo con las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de 2006, el 26,5 por ciento de los españoles de entre 18 y 49 años fueron clientes de prostitutas en España al menos una vez, lo que constituye uno de los índices más altos en Europa.
Publicidad en la mira
La Revista Capital publicó un reportaje de anuncios clasificados sobre contactos sexuales y prostitución, en los principales diarios nacionales de información general. Una investigación que viene a aumentar la polémica suscitada por la petición del congreso de los Diputados a los medios de comunicación, de que no acepten anuncios de prostitución. Una demanda difícil de aceptar, si se tiene en cuenta que más del 60% de los clasificados en prensa diaria son de contactos sexuales, y que a medios como El País, le supone un ingreso de 13.000 euros diarios, lo que se traduce en cinco millones de euros al año.
Esta información trascendió en el momento en que el Congreso de los Diputados solicitó a los medios de comunicación, que rechacen los anuncios de prostitución, para intentar solucionar y reducir el negocio en el país ibérico.
El problema es que muchos diarios obtienen gran cantidad de sus ingresos a través de estos anuncios. Un caso clarificador es el de El País. Como refleja el reportaje, este diario publica entre 800 y 900 anuncios habituales, El Mundo unos 800, El Periódico 600, La Vanguardia 500, ABC 400 y La Razón, 250.
Con este alto volumen de negocio no será fácil para los medios ibéricos aceptar las nuevas recomendaciones del Congreso en materia de oferta sexual. El periódico gratuito 20 minutos fue el primero, y por ahora el único, en llevar a la práctica la petición, mientras que para el resto se ha planteado un desafío.
Fuente: Artemisa Noticias de 8 de agosto de dos mil siete.