El empoderamiento de las mujeres transexuales debe ser una realidad para este año que comienza, los procesos de empoderamiento femenino han comenzado, nosotras no podemos quedar descolgadas de estos procesos, como mujeres que también somos.
La necesidad de liberar las identidades transgénero y transexuales femeninas en los medios de comunicación, en los órganos y estamentos de poder, en el mundo laboral y empresarial, en fin, en cualquier ámbito socioeconómico, no como objeto único de visibilidad necesaria o producto social pensado desde fuera de nosotras debe de articularse dese una perspectiva de género estudiada y con bases ideológicas fuertes para poder sustentar nuestro discurso fuera de los tópicos y mitos que adornan el conocimiento que se tiene de nosotras.
Quién mejor que nosotras para discurrir sobre el proceso de construcción de identidad, de la capacidad de repensarnos una y otra vez cada vez que nos encontramos un escalón más grande en nuestro camino hacia la justa y demandad igualdad, ya no sólo con el resto de las mujeres no transgénero si no con los hombres. Somos nosotras las que debemos de contribuir desde la crítica y el pensamiento positivo a la construcción de nuestro futuro inmediato, alejándonos de las contribuciones innecesarias a las egolatrías personales y a la individualidad como excusa para justificar nuestra existencia en una sociedad exuberante en estereotipos y neocánones físicos, debemos olvidar el culto a la obligatoriedad de la imagen que desean de nosotras, acaso ¿ no somos como las demás?, así debiera de ser pero nos aferramos a dejarnos pensar, a que la “superesfera” comience a engullirnos como y cuando ella quiera, una vez dentro del sistema sin las premisas necesarias que garanticen nuestra equiparación sin olvidar nuestra “diferance” será difícil retomar nuestra posición reivindicativa primigenia, es obligado que pensemos por nosotras mismas, que adaptemos los estudios sobre género a nuestra particularidad, la vía está abierta, los procesos comenzarán en breve, y los interlocutores que nos representan deben de dejarnos margen para que tomemos el relevo en el discurso que nos pertenece.
Aquí dejo una definición de Noel Angulo Marcial bastante justa a mi juicio de lo que debe entenderse por empoderamiento:
Definido el empoderamiento como: la expansión en la libertad de escoger y de actuar, destaca la importancia del acceso a la información como condición necesaria para elegir y decidir alternativas de acción. Empoderar no es dar poder, al menos no de manera directa. Empoderar es lograr que la persona se recupere a sí misma y sea capaz de revertir su situación por sí misma, con base en la toma de conciencia de sus capacidades y potencial de acción, está íntimamente ligado a otro que es tomado de la física: la resilencia. Esto es la capacidad de retomar su estado anterior, como un resorte que se oprime y vuelve a su estado original. Todos tenemos igualdad de derechos y de pronto la educación y la situación económica desdibuja este principio de la convivencia humana.