> Inmigración y Multiculturalidad > ¿En España es diferente...? Mujeres inmigrantes dominicanas y (...)Jueves 19 de octubre de 2006, por ,

Artículo publicado con la autorización expresa de las autoras.
Sumario
1. Introducción
2. El valor social del trabajo de una mujer en la Republica Dominicana y en Marruecos.
3. Mujeres dominicanas y marroquíes: diferencias en la percepción de su emigración laboral.
4. Conclusiones
Bibliografía
Cuando acometimos la tarea de llevar a cabo un análisis comparativo de dos grupos diferenciados por su origen nacional -Marruecos y República Dominicana-, se presentaron dos dificultades. La primera dificultad tenía que ver con el intento de evitar un cierto esencialismo cultural, en el que en ocasiones se cae al hacer comparaciones entre grupos diferenciados por su origen nacional. Tanto desde la perspectiva del estudio de la migración tomando como marco conceptual la interacción entre los sistemas de género y los procesos migratorios en el origen de las migraciones y en los cambios consecuentes [1], como desde el estudio del islam en cuanto ideología de género y los cambios con la emigración al extranjero [2], nos parecía necesario abordar esta comparación a partir de una serie de presupuestos teóricos que conjuraran el peligro esencialista al que antes se ha aludido. Dichos presupuestos se relacionan con la posición de género que tienen las mujeres, tanto en sus sociedades de origen como en las sociedades a donde emigran, posición que condiciona la percepción de los cambios que la emigración provoca en ellas. La segunda dificultad tenía relación con la delimitación de los aspectos concretos del cambio que iban a ser comparados. La búsqueda de aspectos comparables venía condicionada desde el principio por las diferencias existentes en cada uno de nuestros trabajos de investigación. Si bien en las dos investigaciones se estudiaban aspectos relacionados con el cambio, cuestiones como la perspectiva de análisis, la metodología y los datos obtenidos por cada una de nosotras eran substancialmente diferentes. Por tanto, la elección de los aspectos que íbamos a comparar debía responder, en primer lugar, a la posibilidad real de tener datos comparables con un mismo nivel de profundidad. En segundo lugar, las cuestiones que se iban a comparar deberían ser significativas en la vida de las mujeres en su nueva realidad como inmigrantes. Entonces encontramos un aspecto que cumplía las dos condiciones: había sido estudiado en profundidad en ambos trabajos, lo que suponía que disponíamos de un importante acervo de datos, y además constituía una cuestión fundamental en la vida de las mujeres inmigrantes. Nos referimos al empleo de estas mujeres en España. Decidimos, entonces, realizar el análisis del cambio que la inmigración suponía para las mujeres inmigrantes dominicanas y marroquíes estudiadas a partir de algo que compartían todas ellas: su inserción en sectores marginales de un limitado mercado de trabajo, como son el servicio doméstico y la prostitución. Esta inserción se explica por una situación similar que tiene que ver con su posición de género, clase social, estereotipos culturales y extranjería [3]. Sin embargo, lo que nos interesaba no era tanto adentrarnos en el contexto de esta situación cuanto indagar en las diferentes interpretaciones que las mujeres estaban haciendode su situación.
Los datos que se van a utilizar en este artículo están basados en los respectivos trabajos de campo de las autoras, tanto en la sociedad de origen de las mujeres inmigrantes marroquíes y dominicanas como en la sociedad de llegada, en concreto la ciudad de Madrid. El contexto de origen seleccionado de la emigración dominicana ha sido la región suroeste del país. Dicha región se ha constituido, desde finales de los años ochenta, en un verdadero epicentro expulsor de población inmigrante a España y en concreto a la Comunidad de Madrid, siendo en su mayoría mujeres. La región se caracteriza con respecto a otras regiones de la República Dominicana por su ruralidad y por ser una de las más pobres. Las actividades económicas predominantes en la región son las agropecuarias -en muchos casos de subsistencia- y las actividades comerciales, sobre todo las de carácter informal. Respecto a las zonas de emigración en Marruecos, y dado que la mayoría de las mujeres trabajadoras vienen de las áreas urbanas, el trabajo de campo se centró en dos ciudades, Salé y Tánger.
En concreto, las zonas escogidas fueron dos barrios, antes periféricos, hoy integrados en dichas ciudades. Estos barrios son lugar de viejo asentamiento de otros inmigrantes marroquíes, que proceden del interior del país. Podría hablarse de ellos como de zonas populares, pero no marginales.
(Continúa en el PDF)
[1] Perspectiva adoptada en el trabajo de Gregorio (1996a, 1998a).
[2] Ramírez (1998).
[3] Análisis que ha sido realizado en otro lugar (Gregorio, 1996a, 1998b).