> Feminismos > Entrevista a Gudrun SchymanViernes 15 de septiembre de 2006, por ,

GUDRUN SCHYMAN, Cabeza de lista del nuevo partido Iniciativa Feminista, F!, al Parlamento Sueco en las elecciones del 17 de septiembre de 2006.
Iniciativa Feminista es un partido creado en 2005 bajo la premisa de que en Suecia se ha alcanzado el mayor nivel de igualdad posible sin desarmar las estructuras patriarcales y ahora sólo cabe crear un nuevo modelo de sociedad basado en la igualdad y no en la subordinación de unos grupos frente a otros.
Como dicen en F!, “aquí no se suspira, ni se bosteza cuando se toca el tema de la igualdad, sabemos que hay mucho por hacer y estamos dispuestas a hacerlo”.
En su particular lectura de la realidad política y social sueca, señalan que los partidos tradicionales se han alineado en un consenso, que tildan de sospechoso, por definirse todos ellos de forma unánime como partidos feministas y pregonar que en Suecia la igualdad es un valor aceptado e intocable. Y así aparenta serlo, a juzgar por las cifras de participación de mujeres en el mercado de trabajo (79% de las mujeres entre 20 y 64 años y 84% de los hombres en 2003), por el soporte de servicios sociales para el cuidado de menores y mayores que presta el estado de bienestar sueco, o por la incipiente incursión de los hombres en los permisos parentales y el cuidado de la infancia (19,5% del total de horas de permisos parentales en 2005).
Sin embargo, Gudrun Schyman, líder del partido y experimentada parlamentaria sueca, destaca cuáles son los detalles que ayudan a darse cuenta de que, pese a lo mucho conseguido, el patrón de poder de hombres sobre mujeres permanece inalterable. Así, las estadísticas reflejan que las mujeres presentan unas altísimas tasas de empleo a tiempo parcial, se ocupan en gran medida del trabajo doméstico y de cuidados, y perciben menores ingresos que los hombres en las actividades remuneradas. Además, en Suecia persiste una gran violencia de género (56% de las mujeres han sufrido acoso sexual), y el alto porcentaje (45% en 2002) de mujeres ostentando cargos de representación política se combina con solamente un 19% de mujeres como directivas en la empresa pública.
Extraña combinación que suscita algunas preguntas.
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