> Diversidad funcional > Guía sobre violencia y mujer con discapacidadViernes 28 de abril de 2006, por

Proyecto METIS (1997-1998, en el marco de la Iniciativa Comunitaria DAPHNE), dirigido a detectar y denunciar la situación de injusticia social y vulneración de los derechos más básicos sufridos en situaciones cotidianas por las mujeres con discapacidad.
(Artículo cedido expresamente por la Asociación Iniciativas y Estudios Sociales para Ciudad de Mujeres)
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
La discapacidad es un tema de relavancia social y sabemos que, día a día, crece el número de personas afectadas. En Europa, se calcula que el 10% de la población presenta algún tipo de discapacidad pero -aún con este número tan significativo- este grupo de personas, en muchos ámbitos es tratado como un colectivo de "ciudadanos invisibles".
Al referirnos a las mujeres, posiblemente nos encontramos todavía ante una situación de "invisibilidad" más acusada, aunque en el mundo exitan alrededor de 250 millones de mujeres con algún tipo de discapacidad.
Es ya un hecho ampliamente reconocido en informes provenientes de diversas instituciones, que las mujeres son más vulnerables a los abusos y malos tratos que los hombres. Tanto en España como en otros países de la Unión Europea, se barajan cifras en las que en torno al 40% de las mujers sufren malos tratos físicos.
En este mismo sentido, encontramos datos en estudios puntuales realizados en algunos países de la UE y, sobretodo, en América, que muestran cómo las personas con discapacidad sonreceptoras de mayor número de abusos que las personas sin discapacidad (en una ratio de dos a cinco veces más).
La confluencia de todos estos factores en las mujeres con discapacidad, especialmente aquellas que tienen deficiencias severas, dificultades de aprendizaje y de comunicación, hacen que se conviertan en un grupo con un altísimo riesgo de sufrir algún tipo de violencia superando ampliamente los porcentajes de malos tratos que se barajan respecto a las mujeres sin discapacidad.
Por otro lado resulta imposible señalar el hecho de que las propias mujeres con discapacidad cada vez son más conscientes que actos habituales en sus vidas como la negación de su cuerpo, la esterilización involuntaria, la oposición social a su derecho a ser madres, la menor cualificación profesional, la falta de estudios básicos, el abuso físico y sexual,... son actos violentos que ponen en cuestión y vulneran los derechos fundamentales.
En función de todas estas circunstancias, se desarrolla la Guía que se presenta a continuación, cuya intención final es la de llamar la atención sobre un tema que ya ha comenzado a considerarse de máxima prioridad tanto dentro del movimiento de personas con discapacidad como en el ámbito político y social.
(Continúa en el PDF)