Albacete: Ciudad Educadora
Martes 25 de abril de 2006, por
Artículo cedido expresamente por la autora para Ciudad de Mujeres
Hubo un tiempo, largo tiempo, en el que las mujeres “eran pensadas” por los hombres. Los hombres pensantes daban alas a sus preocupaciones acerca de los úteros, la pequeñez y hasta ruindad de los cerebros de ellas; de los ovarios, de las almas femeninas, del sexo, la maternidad, los partos...,
Pero en este tiempo, también, hubo mujeres que pensando ellas, y ocupando espacios públicos, exigieron la igualdad colocando al único sujeto -el hombre- como modelo, como paradigma, hasta que corriendo el tiempo, fueron capaces de ganar la confianza precisa para reclamarse iguales en tanto que sujetos de la polis, merecedoras, pues, de idénticos derechos de ciudadanía.
Desde el Consejo Municipal de la Mujer, pensamos que no hay modo de avanzar, de abrirse paso en el presente, de crecer, si no nos reconocemos en el mundo, en los tiempos y, fundamentalmente en los nombres de quienes trabajaron en su trazado y su progreso.
De esta forma, el 16 de abril de 1996 en reunión ordinaria, todos sus miembros, aprobamos por unanimidad, remitir al Pleno del Ayuntamiento de Albacete, una propuesta, para incrementar el número de calles de nuestra ciudad con nombres de mujeres. La realidad era cuanto menos deprimente: menos del 7% de las calles llevaban nombres de mujeres, 28 de un total de 399 calles.
Entre los argumentos esgrimidos para justificar esta petición, se encontraba, la necesidad de hacer visible a las mujeres, y su contribución a la vida social, política, histórica, educativa, ... . Nos hacíamos más fuertes, reconociéndonos en ellas y reivindicándolas para la Historia común de hombres y mujeres.
Ocho años después, desde el Consejo Municipal de la Mujer, nos felicitamos, por la decisión tomada en el Pleno del Ayuntamiento, de que tres de sus calles lleven nombres de mujeres tan significativas como Flora Tristan Moscoso, María Zambrano Alarcón y Carmen de Burgos y Seguí. Con estos nombres se contribuirá a hacer de Albacete una ciudad más educadora, mensaje de convivencia democrática.
Flora Tristan Moscoso, nacida en 1803 de padre español y madre francesa, queda huérfana de padre a los 4 años y por problemas políticos y burocráticos, a pesar de proceder de una familia acomodada, pasa a vivir en la más absoluta de las miserias.
Mujer inconformista, rebelde y con una existencia poco común para la época, se casa muy joven, se separa cuatro años después con dos hijos y una hija que deja al cuidado de su madre.
Escritora comprometida, viajera incansable, Perú, Francia, Inglaterra, en Londres descubre en sus Promenades dans Londres una visión que adelanta prodigiosamente páginas de Friedrich Engels, en Perú en Perégrinations d’une paria, libro de memorias, de etnología, de crítica social, en una certera visión de un país joven, recién llegado a su independencia.
En París, entregada a la causa a favor de los trabajadores, imagina antes que Marx, un internacionalismo proletario, fundando la "Unión Obrera", libro divulgativo con el subtítulo y programa "Estado actual de la clase obrera bajo los aspectos moral, intelectual y material", y destinado a ser complemento de una campaña que se proponía dotar de conciencia a la clase obrera. Cuatro años después Marx lanzó su Manifiesto Comunista.
Paul Gauguin, no llegó a conocer a su abuela, cuando él nació el 7 de junio de 1848, hacia cuatro años que había muerto, sin embargo en la publicación de sus recuerdos, tiene frases de admiración y respeto para ella, y la recuerda como una curiosa mujer, a la que los obreros agradecidos asistieron a su entierro, siguieron su féretro, y alzaron un monumento.
María Zambrano, pionera en un mundo donde las mujeres siguen siendo una minoría, como es el de la Filosofía, única alumna de bachillerato (Segovia 1913), y posteriormente matriculada por libre en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid, en la que siguió los cursos de doctorado asistiendo a las clases de Ortega y Gasset y García Morente, también única estudiante.
Profesora universitaria, periodista colaboradora entre otros en, EL liberal de Madrid, Cruz y Raya, revista vanguardista dirigida por José Bergamín, en Revista de Occidente, Hora de España (1937-1938). Cruzó la frontera con Francia el 18 de enero de 1939, un día antes de que Barcelona cayera en manos del ejercito rebelde/franquista.
Publicó numerosos textos, entre ellos, Pensamiento y poesía de la vida española y Filosofía y poesía (1939), El pensamiento vivo de Séneca (1944), La agonía de Europa (1945), Hacia un saber sobre el alma (1950), El hombre y lo divino (1955), Persona o Democracia (1957), La España de Galdos (1961), etc.
Premio Príncipe de Asturias de Comunicación Social (1981), y Cervantes de Literatura (1988), agasajada a la vuelta de su exilió (20 de noviembre de 1984), no impidió que, tras el inmediato impacto público de su retorno, la filósofa pasará sus últimos años en la más bochornosa miseria (El País, 23-IV- 2000).
Católica convencida y respetuosa con las tradiciones culturales, María Zambrano fue, sin embargo, una mujer capaz de tomar y defender posiciones e ideas autónomamente elaboradas.
Carmen de Burgos y Seguí, inició por libre los estudios de Magisterio en Granada, y en 1901 abandonó la ciudad andaluza al obtener plaza en la Escuela Normal de Guadalajara.
Se inicio como periodista profesional escribiendo una columna diaria titulada “Lecturas para la mujer”, firmada con el seudónimo de “Colombine”. Sin embargo el periodismo no le hizo abandonar el Magisterio, obteniendo en 1904 el permiso oficial para seguir un curso de Pedagogía en el Colegio Nacional de Sordomudos y Ciegos de Madrid, y una beca para ampliar estudios en París y otras ciudades europeas.
En 1904 publicó en el Diario Universal de Madrid una encuesta sobre el divorcio que recogía opiniones, entre otras, las de Emilia Pardo Bazán, Miguel de Unamuno, Gumersindo de Azcárate, Pío Baroja, etc.
Fue la primera corresponsal de guerra de España (1909), siguiendo el conflicto de África desde Melilla, por encargo del Heraldo de Madrid.
Sus inquietudes feministas le llevan a organizar en 1921 la Liga Internacional de Mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas, esta etapa, ella misma la describe como coincidente con el inicio del movimiento sufragista en España, e hizo campaña en 1931 a favor del voto de la mujer, publicó diversas obras entre ellas, La mujer moderna y sus derechos 1927, y El artículo 438 del Código Penal, un texto donde denunciaba la indefensión de las mujeres ante las penas establecidas por adulterio.
Directamente relacionado con su toma de conciencia feminista se produce un mayor activismo político republicano, lo que le valió el calificativo de “Dama Roja”.
Evidentemente nos quedan muchas más mujeres a las que recuperar, a las que homenajear, a las que ofrecer los nombres de los espacios públicos de nuestra ciudad, pero sirvan estas tres últimas calles para conciliarnos un poco más con la historia de la democracia.
Consejo Municipal de la Mujer. Mayte.