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Las autoridades educativas advierten que no coeducar perjudica seriamente la salud

Jueves 4 de mayo de 2006, por Marian Moreno Llaneza

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Artículo cedido expresamente por la autora para Ciudad de Mujeres


Antes de comenzar esta exposición, me gustaría aclarar el título de la comunicación. Con “autoridades educativas” quiero referirme a todas aquellas personas que, curso tras curso, han puesto su empeño en trabajar por la igualdad de oportunidades entre varones y mujeres desde las aulas; las considero a todas verdaderas autoridades educativas en la materia, de ellas he aprendido mucho a lo largo de los años y gracias a ellas el trabajo en esta asesoría resulta satisfactorio. Por otro lado, que “no coeducar perjudica seriamente la salud” lo podemos comprobar, por desgracia, todos los días, en los medios de comunicación. Con esto, no pretendo decir que sólo la escuela es la que tiene que involucrarse en crear una sociedad justa y equilibrada, donde los roles sexuales no marquen a las personas y las castren de por vida; sabemos la importancia de la socialización en la familia, sabemos que el alumnado no nos llega a las aulas como una página en blanco, que llega ya con los estereotipos marcados por la familia, los medios de comunicación y la sociedad en general; también somos plenamente conscientes de que la escuela deja una huella relativa frente a otros fenómenos de masas. Pero, aún así, la escuela tiene algo que decir, tiene una labor por delante que no puede rehuir con excusas ni abandonos. Y es precisamente en este campo en el que se mueven quienes llevan la Coeducación al aula, en el pequeño o gran margen que tenemos en el aula, en el derecho que tiene nuestro alumnado a escuchar y ver cosas diferentes, formas de vida distintas a las estereotipadas, maneras de actuar que no se ajustan a los roles sexuales que una sociedad sexista como la nuestra generaliza y actitudes que permiten ver al final que otro mundo realmente es posible.

Conceptos necesarios

Es importante aclarar algunos conceptos al iniciar esta exposición, sobre todo, para saber de qué estamos hablando y tener un vocabulario común que facilite la comprensión:

COEDUCAR: educar a chicas y chicos al margen del género femenino o masculino, es decir, educarles partiendo del hecho de su diferencia de sexo, pero sin tener en cuenta los roles que se les exige cumplir desde una sociedad sexista, por ser de uno u otro sexo. No se debe confundir con “escuela mixta”, puesto que la experiencia nos dice que no basta con juntar en el mismo espacio a chicas y chicos para hablar de Coeducación; es más, la escuela mixta provocó que los modelos reinantes fueran los androcéntricos, excluyendo la cultura de las mujeres del currículo y de las formas de actuar; así las chicas, durante años, han tenido que adaptarse a una escuela con estructuras patriarcales y perspectiva androcéntrica.

SEXO: carácter de los seres orgánicos por el cual pueden ser machos o hembras. Es un término biológico.

GÉNERO: construcción cultural según la cual se asigna a las personas determinados roles, ocupaciones o valores por haber nacido mujeres o varones. Se habla de género femenino y masculino. Es un término cultural.

ROLES DE GÉNERO: comportamientos que se atribuyen a mujeres o a varones y que llegan a considerarse como naturales, como propios de los sexos, incluso llega a pensarse que vienen determinados genéticamente.

ANDROCENTRISMO: enfoque de un estudio, análisis o investigación desde la perspectiva masculina únicamente.

PATRIARCADO: Toma de poder histórica por parte de los hombres sobre las mujeres: sometimiento de las mujeres, represión sexual femenina, ...

FEMINISMO: Movimiento social y político que se inicia formalmente a finales del S. XVIII y que supone la toma de conciencia de las mujeres, como grupo o colectivo humano, de la opresión de que han sido y son objeto, y que las mueve a la acción para conseguir la igualdad de oportunidades entre los sexos.

Sexismo en la escuela

Hoy en día, tenemos abundante documentación y bibliografía en la que se demuestra, con datos empíricos, que existen diferentes formas de discriminación sexista en la escuela. A pesar de ello, una parte de la institución se niega a reconocerlo. Los estereotipos están tan interiormente asimilados que ni siquiera los datos empíricos son capaces de atajarlos y se siguen manteniendo argumentos sin base ninguna ni estudio que los sustente. Es por ello, que se piensa que la escuela es neutral, que es un lugar donde todas las personas son tratadas de la misma forma y donde el sexismo que reina en nuestra sociedad no tiene cabida. Es cierto que no está todo a la vista, que no todas las formas de sexismo son obvias; de hecho, uno de los problemas para detectar el sexismo en la escuela es que hay que saber mirar, hay que formarse en temas de coeducación para entrenar una mirada con perspectiva de género, para descubrir todas las formas de la discriminación, hasta las más sutiles, que no por sutiles dejan de ser peligrosas para una educación en igualdad.

Ámbitos del sexismo en la escuela

Se han estudiado los diferentes ámbitos en los que se manifiesta el sexismo en los centros educativos; estos ámbitos van desde los libros de texto, hasta el lenguaje utilizado en documentos oficiales, hasta los estereotipos que se transmiten por parte del profesorado. Para una mejor comprensión y clasificación, podemos decir que hay tres ámbitos de estudio:

CURRÍCULO EXPLÍCITO: Consideramos currículo explícito aquel que está desarrollado en los diferentes documentos oficiales del centro: Proyecto Educativo, Reglamento de Régimen Interno, Programación Anual, Proyecto Curricular, programaciones de aula,...

CURRÍCULO OCULTO: Conjunto de normas y valores inconscientes que perpetúan los estereotipos y que se transmiten en los centros educativos. El currículo oculto no está escrito en ningún sitio, pero existe con tanta fuerza, o más, que el propio currículo explícito; se puede estar afirmando algo desde el currículo explícito y negando lo mismo desde el currículo oculto. Es posible encontrar casos de profesores o profesoras que se declaran a favor de la igualdad de oportunidades para varones y mujeres y que, un momento después, estén minusvalorando la labor de una compañera sólo por el hecho de ser mujer. Lo mismo ocurre con los libros de texto que se usan en las aulas, como veremos más adelante.

Situación de las docentes.

CURRÍCULO EXPLÍCITO

El sexismo en el currículo explícito es menos corriente; en nuestros días, no es normal encontrar reflejado en los documentos oficiales de un centro educativo que se enseñará de diferente forma a las alumnas que a los alumnos y que los estereotipos sexistas serán los que marquen los itinerarios del alumnado. Pero, no por ello podemos pensar que es un ámbito libre de sexismo. Esto lo podemos comprobar en el lenguaje sexista en documentos oficiales; son muchos centros los que aún no han adoptado un lenguaje no discriminatorio en sus documentos oficiales. De hecho, existen muchas muestras públicas de reticencia ante un uso del lenguaje no sexista: burlas hacia las personas que sí lo usan, juegos de palabras caricaturizando el lenguaje no sexista, argumentos pseudolingüísticos, etc. En referencia a este tema, se presenta como anexo a esta comunicación un documento en el que se intenta responder a las reticencias mencionadas.

CURRÍCULO OCULTO

Una de las dificultades de estudiar el currículo oculto es que, en muchas ocasiones, pertenece a la inconsciencia, de forma que toda la institución educativa puede estar transmitiendo una enseñanza discriminatoria y no ser consciente de ello. Por eso es muy importante pasar de la inconsciencia a la consciencia, ser capaces de analizar con sentido crítico qué transmitimos con nuestra actitud en el aula, de qué hablan los libros de texto que usamos en el aula y cómo lo tratan, si hay cuestiones que “predicamos” desde el currículo explícito y desmentimos con el currículo oculto, etc. Para esta labor de análisis crítico es imprescindible una formación del profesorado en cuestiones relacionadas con la coeducación. Dentro del currículo oculto, podemos analizar diferentes cuestiones:

Usos lingüísticos

  • Uso del masculino como genérico.
  • Respecto al uso del masculino genérico ya se ha hablado en el apartado anterior de currículo explícito.
  • Cuestiones de contenido.
  • Se tiende a pensar que cuando se habla de un uso nos exista del lenguaje sólo se refiere al uso del masculino genérico; sin embargo, hay también cuestiones de contenido que tienen que ver; uno de los ejemplos más claros y más conocidos es el de negar a las mujeres su papel en los logros por la igualdad, así aparece en algunos libros de texto ( aquellos que hacen referencia al tema, puesto que otros ni siquiera lo nombran): “A las mujeres les concedieron el voto después de la Primera Guerra Mundial”; cuando lo realmente adecuado sería: “Las mujeres consiguieron el derecho al voto después de la Primera Guerra Mundial”
  • Minusvaloración de las chicas.
  • En realidad se podría decir que hay una minusvaloración de la comunicación entre mujeres, en general. No es extraño oír cómo se desprecia lo que pueden estar hablando un grupo de chicas o de mujeres con frases como “qué cotillearán”, “ya está el grupo de las gallinas”, “se pasan el día blablabla entre ellas”... Sin embargo, es muy raro escuchar estos mismos comentarios cuando se trata de grupos de hombres.
  • Uso de la adjetivación.
  • Los adjetivos que se utilizan para describir a chicas y a chicos no son los mismos, incluso si la acción es la misma. Pongámonos en situación: sesión de evaluación en un centro de secundaria cualquiera, un alumno ha suspendido muchas asignaturas y no ha demostrado su valía a lo largo de todo este tiempo, sin embargo es común que alguien diga de él que es “vago pero muy inteligente, activo, nervioso, creativo, es que no se concentra...” y una serie de expresiones más que tienden a crear unas expectativas respecto a ese alumno que no se basan en datos objetivos. La misma sesión de evaluación, una chica ha aprobado con sobresaliente casi todas las asignaturas y se escuchan cosas como “es muy ordenada, muy trabajadora, muy curiosa, muy estudiosa (eso cuando no se usan esos términos en diminutivo, infantilizando a la chica “curiosina, ordenadita...”)” pero no se habla, a la luz de las pruebas, de su inteligencia y se dan a entender unas expectativas del profesorado muy bajas respecto a los resultados.

    Expectativas del profesorado

  • Acentuada percepción de la división entre estudios y carreras masculinas y femeninas que se proyecta en el alumnado. Esta percepción se puede observar de una manera muy clara en las sesiones de evaluación finales, donde el equipo docente, sobre todo cuando es un curso final de ciclo, como 4º de la ESO, discute sobre las posibilidades de futuro académico o laboral del alumnado; en estas sesiones, la división entre trabajos masculinos y femeninos se hace visible de tal forma que cuando a alguna alumna se le aconseja estudiar formación profesional, siempre se piensa (incluso se dice)alguna de las ramas “femeninas” como sanidad, peluquería,... y nunca se le aconseja que elija, por sus aptitudes, una rama de formación profesional que pueda tener una gran salida profesional como mecánica, instalaciones de frío y calor, electrónica, etc... lo mismo ocurre con los chicos. Todo esto se transmite al alumnado, de tal forma que consciente o inconscientemente el profesorado está marcando, desde edades muy tempranas, lo que se espera de cada persona según sea chico o chica.
  • Pocas expectativas respecto al futuro profesional de las niñas.
  • A igualdad de resultados, mayores expectativas de un futuro brillante para los niños en ciencias (Spear-1985)
  • En mi opinión, lo más “peligroso” es que las expectativas tienden a cumplirse; cuando se tienen pocas expectativas respecto a alguien, esa persona se conforma, no se esfuerza por conseguir metas más altas o más satisfactorias, porque nadie la anima a ello. Cuanto más altas son las expectativas de alrededor, más ánimos para enfrentarse al esfuerzo tiene la persona.

    El estereotipo

    A través de las imágenes y de la selección de los contenidos en los materiales didácticos y libros de texto se transmiten estereotipos masculinos y femeninos: cuentos tradicionales, fotos, ejemplos,... No es algo que se haga conscientemente, de hecho, no todos los profesionales de la enseñanza hacen un estudio de los estereotipos que transmiten los distintos materiales que usa en el aula, ni los estudia con su alumnado para conseguir una postura crítica ante ellos. En los materiales usados actualmente en el aula, encontramos fijados de una manera muy fuerte los estereotipos: el mandil para las mujeres, el periódico para los hombres, mujeres incluidas sólo como objetos, hombres siempre activos y en la vida pública, la ciencia como una labor masculina, etc... Descubrir esos estereotipos en nuestro material y discutirlo con el alumnado, es tener una perspectiva de género en la enseñanza.

    Invisibilidad

    El papel de las mujeres en la historia, las ciencias sociales o el desarrollo científico apenas está recogido, a pesar de que sus aportaciones son muchas. Existe un desconocimiento por parte del profesorado de estas aportaciones, transmitiendo en el aula que, cuando aparece una mujer, es una excepción, algo exótico que no se puede generalizar. Ese desconocimiento del profesorado, herencia de una enseñanza androcéntrica que también los docentes han recibido, debe ser subsanado, puesto que hoy en día existen muchos materiales que documentan la importancia de las mujeres en la historia, la ciencia, el arte, las nuevas tecnologías, etc.

    Como prueba de lo dicho anteriormente, me atrevo, a modo de examen, a incluir en esta exposición alguno de los muchos nombres de mujer que han tenido un papel central en el conocimiento, y creo poder asegurar que , para el profesorado en general, son totalmente desconocidas: Christine de Pisan, María de Zayas, Sor Juana Inés de la Cruz, Olympe de Gouges, Mary Wollstonecraft, Ada Byron, Sofonisba Anguissola, Hipatia de Alejandría, etc.

    Y es que los materiales curriculares tienden a presentar sólo un punto de vista, el androcéntrico. No sólo en lo que a personajes se refiere, también en contenidos generales. Es el caso de la prehistoria, se dice que la subsistencia de las poblaciones estaba determinada por la caza, que realizaban los hombres. Esta afirmación, que aún se puede oír en algunas aulas y leer en algunos textos, no tiene ninguna base científica, es más, contradice las afirmaciones de los estudios sobre prehistoria, sobre todo los más recientes; estos estudios, han demostrado que la subsistencia dependía, en mucha mayor medida que de la caza, de la recolección, que era labor de las mujeres y que, con el tiempo, con el asentamiento en territorios, dio paso a la agricultura.

    Las profesoras y profesores como modelos:

  • El profesorado es un modelo, junto con otros, de referencia para niñas y niños.
  • Por lo tanto, no es posible la coeducación si se habla de dignidad de las mujeres y en la sala del profesorado se escuchan las bromas más soeces o se perpetúa la minusvaloración de las mujeres en el centro.
  • Nuestro lenguaje, nuestra forma de relacionarnos, nuestra actitud transmite ideología. El currículo oculto, como se dijo ya anteriormente, puede negar lo que el currículo explícito afirma y, sin duda, es más creíble el oculto, porque es el que realmente transmite lo que llevamos en nuestro interior.
  • Situación de las docentes

  • Ocupación masculina de posiciones elevadas en el sistema educativo: cargos.
  • Doble y triple jornada.
  • No reconocimiento de su autoridad, a no ser que se ajuste a modelos masculinos.
  • Actitudes del profesorado ante la coeducación

  • La escuela no contribuye a la formación de estereotipos. Esta es una idea generalizada, de tal modo, que se piensa que está fuera de lugar tratar estos temas en el contexto educativo porque “ya todo está conseguido”, incluso llegando a oírse frases como “qué más queréis”, como si la igualdad entre mujeres y varones fuera una labor exclusiva de las mujeres y no de toda la humanidad. El negar el efecto sexista de la escuela lleva a una inhibición ante el tema, a no considerar necesario el trabajo en este ámbito. También se dan situaciones de inactividad al considerar que la escuela no puede hacer nada frente a otros elementos más poderosos: medios de comunicación, familia, ... Si bien no se puede pensar que la escuela lo va a solucionar todo, tampoco se puede nadie inhibir de la labor docente y creer que la escuela no puede hacer absolutamente nada.
  • El profesorado rechaza medidas de discriminación positiva. El término de “discriminación positiva” tiene, incluso, una mala imagen y no ha sido claramente explicado, es un término que provoca rechazo entre una parte del profesorado, quizá por la inclusión de la palabra “discriminación”, quizá por desconocimiento. Entendemos por “discriminación positiva” todas aquellas acciones que lleven a los individuos a partir de una situación de igualdad; si durante siglos las mujeres han tenido la carga de ser discriminadas, no podemos pensar que sin ninguna medida extra puedan ya partir en situación de igualdad, por lo tanto habrá que intentar solucionar el retraso que ha provocado su injusta situación de inferioridad para que realmente podamos hablar de igualdad de oportunidades.
  • Cree que los tipos de estudios y las opciones profesionales son decisiones personales tomadas sin coacción. Sin tener en cuenta, que los estereotipos se transmiten desde la primera infancia y que esos estereotipos coartan la libertad de los individuos.
  • Posturas defensivas, confundiendo la lucha por la igualdad de oportunidades con una absurda guerra de sexos.
  • Indiferencia hacia tema, minusvalorándolo como “cosa de mujeres”.
  • Escasa reflexión hacia los estereotipos propios y su transmisión.
  • Pasos hacia la coeducación

  • Reflexión espontánea sobre nuestras propias prácticas docentes y las del centro. Dedicar un tiempo a pensar sobre los estereotipos que tenemos cada persona y cómo los transmitimos. Sería un primer paso para pasar a la consciencia lo que realizamos de forma inconsciente.
  • Análisis de la práctica educativa. Utilizando para ello materiales publicados al respecto, con fichas fáciles de realizar que nos den datos objetivos de la realidad. Uno de los materiales que, a este respecto, es más adecuado es “GRUPO DE TRABAJO DEL CPR DE GIJÓN, Materiales para la observación y el análisis del sexismo en el ámbito escolar, Consejería de Educación y Cultura y CPR de Gijón, 2002”.
  • Revisión de nuestra reflexión inicial. A la vista de los resultados del análisis y de nuestra reflexión inicial, estudiar los puntos concordantes y los contradictorios entre la realidad y nuestra visión de la práctica educativa.
  • Formación - Investigación - Acción - Evaluación. La formación del profesorado es básica en coeducación, bien a través de una bibliografía que nos ayude en un estudio personal del tema, bien a través de los distintos medios de formación del profesorado que la administración pone a nuestro alcance. Para llevar a cabo una investigación seria que nos lleve a la acción en el aula, debemos tener una base sólida que la sustente.
  • La toma de conciencia es irreversible.

    Esta es una de las cuestiones más positivas de la coeducación y es que, cuando alguien aprende a mirar con perspectiva de género, ya siempre tendrá presente esa perspectiva e intentará trabajar en ese sentido, no hay vuelta atrás, porque la perspectiva de género es un acto de justicia y la mayoría de los seres humanos queremos ser justos; por lo tanto, cuando de una manera u otra, se hace consciente del sexismo en la escuela, el profesorado se involucra en tareas coeducativas que impregnan toda su actividad docente. La ruptura de estereotipos es necesaria para una sociedad más justa y la escuela debe hacer lo que esté en su mano.

    Anexo

    LENGUAJE NO SEXISTA

    Una necesidad y un acto de justicia

    LO QUE NO SE NOMBRA NO EXISTE. Ésta es una idea que se repite constantemente en los estudios de la sociolingüística y en la que todas las personas expertas están de acuerdo. El lenguaje es una representación del mundo y lo que no se nombra, no existe. Ejemplo: las guerras de las que se deja de hablar, parece que el problema desaparece ¿qué sabemos hoy en día de Somalia? ¿nos preocupa? No, porque ya no lo nombramos ni lo oímos, luego deja de ser un problema.

    “En un mundo donde el lenguaje y el nombrar las cosas son poder, el silencio es opresión y violencia”. (Adrienne Rich)

    EL LENGUAJE EVOLUCIONA

  • Nuevas realidades exigen nuevos términos.
  • Una lengua que no evoluciona es una lengua muerta.
  • El lenguaje representa el mundo en que vivimos.
  • La incorporación de las mujeres al ámbito público exige una evolución del lenguaje.
  • TÓPICOS EN CONTRA DEL LENGUAJE NO SEXISTA

    "El uso del masculino genérico es una norma y el castellano es así".

  • El castellano es una lengua viva, nunca se puede decir que es “así” e inmovilizarla, eso sólo se puede hacer con las lenguas muertas. De hecho, el castellano no siempre fue “así”, si leemos documentos medievales, veremos como no usaban el masculino genérico, sino que usaban los dos géneros.
  • El lenguaje transmite ideología. Esta afirmación está totalmente aceptada por cualquier estudioso o estudiosa de la lengua, de hecho, existen palabras “políticamente correctas” y otras que no lo son; la forma en que hablamos y escribimos dice mucho de quien lo hace, y se transmite ideología, por lo tanto, quien crea realmente en la igualdad de oportunidades para mujeres y varones no debería tener ningún problema en transmitir esa idea por medio de un lenguaje no sexista.
  • Nuevos tiempos, evolución del lenguaje.
  • El castellano tiene variación genérica. Si decimos que el castellano es un idioma muy rico, y si este idioma distingue entre femenino y masculino, no veo por qué no voy a usar en toda su extensión el género femenino y no empobrecer la expresión usando sólo un género.
  • Nuestro lenguaje configura nuestra visión del mundo. Cuando empiezas a usar un lenguaje no sexista, te das cuenta inmediatamente de quién no lo usa, la mirada te cambia y ya no hay vuelta atrás. Cuando alguien te escucha usando un lenguaje no sexista, se da cuenta de la presencia de las mujeres, se le hacen presentes y eso es importante.

    “El lenguaje no sexista va contra la economía del lenguaje.”

  • ¿Es la economía un criterio prioritario en el uso del lenguaje? Si realmente es la economía un criterio prioritario, no entiendo por qué los “puristas” del lenguaje no aceptan el lenguaje usado en los mensajes de móviles, porque es un lenguaje que comunica, que se entiende y más económico no puede ser, no hay una sola repetición de nada, es lo más esquemático y produce mensajes. Teniendo en cuenta la economía, el lenguaje no sexista a veces es más económico que el sexista, ver el ejemplo de “tiene dos hijos”, que en lenguaje sexista es equívoco, y da lugar a aclaraciones que van en contra de la economía, cuando lo más rápido e inequívoco sería: “Tiene un hijo y una hija”. Tiremos el lenguaje literario, que es el mayor despilfarro económico, el uso de tantas palabras sólo con fines estéticos no debería estar aprobado por quienes tienen tanto amor por la economía. Y ya no hablamos del lenguaje político. Conclusión: la economía en el lenguaje no es un criterio prioritario, es un criterio secundario.
  • Lenguaje de los móviles: tqm.
  • Tiene dos hijos: un niño y una niña.
  • ¿Es la literatura un despilfarro económico?
  • ¿Y la redundancia?
  • Lenguaje político.

    “El estilo de redacción es farragoso y horrible.”

  • Aprendizaje necesario. Como todo uso del lenguaje es importante y necesario aprender a usarlo, lo mismo hay que hacer con el lenguaje informático y nadie se rasgó las vestiduras por decir “software”, “ratón” y demás términos. Cuando se aprende a usar el lenguaje no sexista, su uso se convierte en natural.
  • Preocupación por el estilo en todo tipo de contextos. Es curioso que con el lenguaje no sexista haya esa preocupación por el estilo en los escritos y no lo haya en todas las circunstancias, eso da qué pensar, no todas las personas que dicen que es un estilo horrible saben escribir bien y con estilo todo tipo de documentos, entonces ¿por qué no se preocupan de todos sus escritos, no sólo del lenguaje no sexista?
  • Posibilidades del lenguaje no sexista como dinámico.
  • Tópico nada ingenuo.Cuando se hace esta crítica, no hay ingenuidad, puede no ser consciente quien lo dice de que detrás de este argumento hay una negativa a aprender a hacerlo bien, puede ser una negativa a realizar un esfuerzo o puede ser algo más profundo: en realidad no se cree de verdad la igualdad de oportunidades entre mujeres y varones. No es algo ingenuo, esconde cierta ideología detrás, aunque sea de manera inconsciente.

    “Es una estupidez superficial.”

  • Como institución educativa es nuestra obligación ética asumir un lenguaje correcto y no discriminatorio en todas las facetas de nuestro trabajo. Las “estupideces superficiales” no son las mismas para todas las personas y para quienes creemos de verdad en la igualdad de oportunidades, el lenguaje no sexista no es ninguna estupidez, y así lo hemos constatado a lo largo de los años.

    “La @ es una horterada, las barras un incordio, el -os, -as una herejía gramatical y los niños y las niñas es duplicar términos”

  • La @ es una opción para escritos personales. La arroba no está aprobada como signo gráfico del castellano escrito, por eso está bien usarla para escritos personales o escritos internos, no es correcta para una publicación.
  • Las barras y el -os,-as es práctico para formularios y cuestionarios. Al fin y al cabo, el lenguaje de los cuestionarios y formularios ya es bastante hereje con el lenguaje, qué más da usar esos símbolos.
  • No existe duplicación cuando los términos no son iguales: “rojo, azul,...”

    Alguna gente argumenta que decir “las niñas y los niños” es duplicar términos, que es decir lo mismo pero más largo que si dijéramos “niños” como genérico; pero nunca existe duplicación si las realidades a las que nos referimos no son iguales y en este caso no lo son, igual que ocurre cuando en vez de usar la palabra genérica “colores”, decimos los colores concretos, no hay duplicidad, porque las realidades no son las mismas.

  • El uso de un lenguaje que representa a las mujeres y a los hombres y que nombra sus experiencias es un lenguaje sensato, porque...

  • NO OCULTA
  • NO SUBORDINA
  • NO INFRAVALORA
  • NO EXCLUYE
  • NO QUITA LA PALABRA A NADIE
  • BIBLIOGRAFÍA:

  • SUBIRATS, MARINA y TOMÉ, AMPARO, Pautas de observación para el análisis del sexismo en el ámbito educativo, Universidad Autónoma de Barcelona, 1992.
  • GRUPO DE TRABAJO DEL CPR DE GIJÓN, Materiales para la observación y el análisis del sexismo en el ámbito escolar, Consejería de Educación y Cultura y CPR de Gijón, 2002.
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  • INSTITUTO DE LA MUJER, Cómo orientar a chicas y chicos, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, 1997.
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  • URRUZOLA, Mª JOSÉ, Introducción a la filosofía coeducadora, ed. Maite Canal, Bilbao, 1995.
  • URRUZOLA, Mª JOSÉ, ¿Es posible coeducar en la actual escuela mixta?. Una programación curricular de aula sobre las relaciones afectivas y sexuales, ed. Maite Canal, Bilbao, 1991.
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  • BONAL, XAVIER y TOMÉ, AMPARO, Construir la escuela coeducativa. La sensibilización del profesorado, Universidad Autónoma de Barcelona, 1997.
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  • MORENO, MONTSERRAT, Cómo se enseña a ser niña. El seximo en la escuela, ed. Icaria, 1993.
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  • INSTITUTO ASTURIANO DE LA MUJER, Coeducación. Guía de recursos.
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