Nació el 14 de agosto de 1901 en Barcelona, hija de un
zapatero autodidacta y socialista, ella se mueve desde su infancia en un
medio militante y cultivado, para quien la práctica de la solidaridad no
es una palabra vacía.
Trabaja desde muy pronto y entra como montadora en una
empresa de producción cinematográfica y se afilia a la CNT de
Espectáculos. Marcha enseguida a Madrid para proseguir sus estudios.
Sensibilizada por la condición de la mujer, se convierte en pedagoga y da
cursos a quienes privadas de instrucción, son víctimas de la miseria y el
machismo. De su encuentro con Lucía Sánchez Saornil nace la idea de crear
un grupo de mujeres específico, en el seno del movimiento libertario. El
grupo de Mujeres Libres se crea en abril de 1936 y edita al mes siguiente
la revista del mismo nombre, ilustrada por su compañero. Cuando estalla la
revolución, en julio del 36, vuelve a Barcelona y se une a otro grupo de
mujeres con el que trabaja en la creación de una federación nacional.
De salud frágil, prosigue sin embargo sin descanso
durante el conflicto su actividad educativa, su participación en Mujeres
Libres y su colaboración con la prensa libertaria. Tras la derrota, se
refugia en París con su compañero bajo la protección de Picasso. Trabaja
como secretaria, luego efectúa trabajos de traducción y se consagra a la
obra artística de su compañero, el escultor Lobo.
El 11 de febrero de 1994 muere en París.