Su madre murió en el año 1917, cuando ella apenas tenia
2 años, su padre se casó con una hermana de su madre. La relación familiar
era buena aunque, a pesar de los ideales libertarios que se respiraban en
el hogar, seguían produciéndose conflictos por el trato diferencial con su
hermano. Por ello a los 18 decide marchar e irse a vivir sola en busca de
su propia libertad.
Sus intereses sobre las cuestiones sociales y sindicales provienen desde
la infancia, pero fue al proclamarse la República cuando entra a formar
parte del grupo de juventudes libertarias del Ateneu Faros, grupo de la
FAI que paso por diversas denominaciones (Sacco, Vanzetti i finalmente
Siempre Adelante).
Durante el periodo previo al desencadenamiento de la Guerra Civil
participó en diversos actos reivindicativos, fruto de uno de ellos en el
año 1933 ingresó en prisión.
Iniciada la contienda contra los ocupantes fascistas se unió en Caspe al
batallón, en la columna de Ortiz, de allí a Zaida. Participó en el ataque
a Belchite. Donde como una miliciana más hacía exactamente lo mismo que
sus compañeros hombres, además de ser requeridas para coser, lavar, etc.
Después de 5 meses en el frente le conceden un permiso para volver a
Barcelona, donde se incorpora en otras labores de intendencia. Labores que
no la acaban de satisfacer, ya que al poco tiempo vuelve a enrolarse y
marcha hacia Almudebar, donde se encontraba la artillería y los
voluntarios internacionales. Debido a las insalubres condiciones en que
estaban se infecta de sarna siendo evacuada al Hospital de Lérida y de
este al de Barcelona, donde finalmente se queda.
En Barcelona se incorpora a una fabrica colectivizada por el movimiento
para hacer material armamentístico, donde a parte de trabajar en la
fabricación formaba parte del comité de empresa.
Unas horas antes de la entrada de Franco en Barcelona marcha hacía
Francia, a Pas de Calais, cerca de la frontera con Bélgica, donde a los
refugiados les habilitaron una sala de la alcaldía, durante
aproximadamente 9 meses, momento en el que estalla la Segunda Guerra
Mundial y vuelta a ser evacuada. Aquí empieza un periplo por diversas
localidades francesas hasta acabar en una especie de campos de
concentración donde estuvo cuidando enfermos, principalmente tuberculosos.
Es aquí donde conoce al que se convertiría en el padre de su hijo,
relación que no acaba de fraguar.
En el año 1942 vuelve a Barcelona, a casa de su madre, donde después de
infructuosas búsquedas de trabajo encuentra ocupación en un laboratorio.
Paseando se encuentra con un compañero de Faros con el que entabla una
relación que ha durando 30 años.